Part 4 Louvre – Cornelis van Poelenburgh (1594 or 1595-1667) -- Nymph and Satyr at the Entrance to a Cave
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En primer plano, una figura femenina desnuda, con la piel alabastrina contrastando con el terreno oscuro, reposa sobre un manto blanco. Su postura es relajada, casi abandonada, y su mirada se dirige hacia otro personaje masculino que se encuentra a cierta distancia. A sus pies, un niño pequeño, también desnudo, parece estar jugando o explorando el entorno inmediato.
A la derecha de esta figura femenina, una mujer vestida con un manto rojo observa la escena con expresión contemplativa. Detrás de ella, otro hombre, musculoso y desnudo, se inclina hacia delante, aparentemente ofreciendo algo a la mujer que yace sobre el manto. Una tercera figura femenina, sentada en segundo plano, parece observar discretamente la interacción entre los otros personajes.
En el extremo izquierdo del lienzo, una cabra blanca emerge de la penumbra, su presencia introduciendo un elemento de lo salvaje y lo natural. La luz ilumina selectivamente a las figuras principales, creando contrastes dramáticos que acentúan sus formas y expresiones. La cueva en sí está sumida en sombras profundas, sugiriendo una profundidad insondable y un espacio para la imaginación.
El conjunto sugiere una narrativa fragmentada, posiblemente relacionada con el cortejo o la seducción en un contexto mitológico. La desnudez de las figuras evoca la inocencia, la vulnerabilidad y la conexión con la naturaleza. La presencia de la cabra podría simbolizar la fertilidad o la sensualidad instintiva. El niño, por su parte, representa la pureza y el potencial sin corromper.
El autor parece interesado en explorar temas como el amor, la belleza, la naturaleza humana y la relación entre lo civilizado y lo salvaje. La composición circular refuerza la idea de un mundo cerrado e independiente, donde las leyes humanas no parecen tener cabida. La atmósfera general es de ensueño y misterio, invitando al espectador a completar la historia que se sugiere en la pintura.