Part 4 Louvre – Pierre Mignard I -- Madonna with grapes
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El niño, sentado en el regazo de la mujer, es el foco principal de atención. Su cuerpo está desnudo, resaltando la blancura de su piel y la suavidad de sus formas infantiles. Sostiene un racimo de uvas con una mano, mientras que la otra se eleva ligeramente, como si ofreciera o señalara algo fuera del plano pictórico. El rostro del niño es más expresivo, con mejillas sonrosadas y unos ojos brillantes que denotan curiosidad e inocencia.
El fondo está oscurecido, delimitado por cortinas pesadas que sugieren un espacio interior, posiblemente una estancia noble. A la izquierda, sobre una mesa cubierta con un paño blanco, se aprecia una cesta de frutas: uvas, naranjas y otros frutos, dispuestos de manera aparentemente casual pero cuidadosamente equilibrada. La iluminación es suave y difusa, creando una atmósfera íntima y devocional.
Más allá de la representación literal de una madre e hijo, esta pintura parece aludir a temas de fertilidad, abundancia y provisión divina. Las uvas, símbolo tradicional de la Eucaristía en el arte cristiano, podrían sugerir una conexión con la redención y el sacrificio. La cesta de frutas, rebosante de vida, refuerza este simbolismo de prosperidad y bendición. La postura maternal de la mujer, que acoge y protege al niño, transmite un mensaje de amor incondicional y cuidado paternal. El uso del color azul, asociado a la pureza y la divinidad, contribuye a la atmósfera de reverencia que impregna la obra. En definitiva, se trata de una imagen que busca evocar sentimientos de paz, esperanza y devoción.