Antoine-Jean Gros – Battle of Aboukir, 25 July 1799 (1806)
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El centro visual está dominado por una figura ecuestre, presumiblemente un líder militar, vestido con uniforme oscuro y montado sobre un caballo blanco que destaca por su pureza cromática en contraste con la paleta terrosa del resto de la escena. Su posición central sugiere autoridad y control, aunque su rostro permanece relativamente impasible ante el caos circundante.
La composición se articula alrededor de una serie de diagonales que dirigen la mirada hacia diferentes puntos focales: desde los cuerpos inertes en primer plano hasta las explosiones y el humo que se elevan sobre la ciudadela. La distribución de las figuras es caótica, pero cuidadosamente orquestada para generar una sensación de movimiento y violencia. Se aprecia un despliegue considerable de soldados y marineros, algunos luchando con furia, otros cayendo heridos o muertos. El uso del color es estratégico: los rojos y naranjas intensos simbolizan la sangre y el fuego, mientras que los tonos grises y ocres evocan la devastación y la muerte.
Más allá de la representación literal del combate, se intuyen subtextos relacionados con el poder, la gloria militar y las consecuencias de la guerra. La figura central, aunque aparentemente triunfante, está rodeada por un mar de sufrimiento humano, lo que sugiere una reflexión implícita sobre el costo de la victoria. El contraste entre la calma aparente del líder y la brutalidad de la batalla podría interpretarse como una crítica a la deshumanización inherente al conflicto bélico. La ciudadela en el fondo, con sus muros imponentes, simboliza quizás la fragilidad de las estructuras de poder frente a la furia destructiva de la guerra. En definitiva, la obra trasciende la mera narración histórica para ofrecer una meditación sobre la condición humana y los horrores del conflicto armado.