Eduardo Naranjo – #38098
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La extensión acuática domina la vista, poblada por numerosas figuras humanas dispersas en diferentes profundidades. No se distinguen rostros ni detalles individuales; las personas son presentadas como siluetas indistintas, casi integrándose con el agua y el cielo. Esta falta de individualización sugiere una reflexión sobre la anonimidad y la colectividad en espacios públicos.
El mar, representado con una paleta de azules y verdes apagados, transmite una sensación de calma y vastedad. La línea del horizonte se difumina sutilmente, creando una atmósfera nebulosa que contribuye a la impresión general de quietud. El cielo, cubierto por un velo de nubes dispersas, refuerza esta sensación de serenidad.
La perspectiva es deliberadamente plana, casi como si se tratara de una fotografía ligeramente distorsionada. Esta elección estilística acentúa la naturaleza documental de la obra y elimina cualquier intento de dramatismo o idealización del paisaje.
Subyace en la pintura una reflexión sobre el tiempo suspendido, la banalidad cotidiana y la experiencia humana dentro de un contexto natural amplio e impersonal. La toalla y las chanclas, objetos cotidianos, se convierten en símbolos de una presencia efímera, de un instante capturado en medio del flujo constante del mar y el paso del tiempo. El artista parece interesado menos en representar la belleza escénica que en explorar la relación entre el individuo y su entorno, así como la naturaleza transitoria de los momentos compartidos.