Louis Jean François Lagrenée – The judgment of Paris
Ubicación: The State Tretyakov Gallery, Moscow (Государственная Третьяковская галерея).
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Las tres diosas, vestidas con ropajes vaporosos que acentúan su divinidad, se presentan ante el joven. Afrodita, situada centralmente, irradia una sensualidad evidente, ofreciendo una manzana dorada como incentivo. A su lado, Hera, con un gesto de impaciencia y cierta severidad, parece reclamar la atención del juez. A la izquierda, Atenea se muestra más distante, con una expresión que denota inteligencia y quizás un cierto desdén por el proceso en curso.
El joven, vestido con ropas toscas y portando un báculo, es el foco de toda la acción. Su gesto, extendiendo la mano hacia Afrodita, determina el desenlace del juicio. Un niño pequeño, posiblemente una representación de Eros o Cupido, se encuentra a sus pies, reforzando la idea de que el amor y el deseo son fuerzas poderosas e incontrolables.
En el fondo, un dios alado observa la escena desde lo alto, como si fuera un espectador omnisciente del drama que se desarrolla. La vegetación exuberante enmarca la composición, creando una atmósfera de opulencia y misterio. El uso de la luz es significativo: ilumina a las diosas y al joven, mientras que el fondo permanece sumido en la penumbra, acentuando la importancia de los personajes principales.
Subtextualmente, la pintura explora temas como la vanidad humana, la influencia del deseo sobre la razón, y la naturaleza caprichosa de la belleza. La elección de una piel de leopardo como base sugiere un ambiente salvaje e indomable, donde las convenciones sociales se ven desafiadas. La presencia de los objetos abandonados alude a la pérdida de valores más elevados en favor de la gratificación inmediata. El gesto del joven, crucial para el desarrollo de la historia, implica una decisión que tendrá consecuencias trascendentales, marcando un punto de inflexión en el destino de los mortales y los dioses. La escena, en su conjunto, parece ser una reflexión sobre la fragilidad de la justicia y la fuerza irresistible del amor.