Hildegard Thorell – Beate Rosencrantz (1855-1925), g.m. Patrick Baron Seton
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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La mujer está ataviada con un abrigo o capa de piel oscura, ricamente bordado con motivos florales dorados que sugieren opulencia y estatus social elevado. Lleva un sombrero a juego, adornado con una pluma o elemento similar, que enmarca su rostro. Su expresión es serena, casi distante; los ojos miran directamente al espectador, transmitiendo una sensación de introspección y quizás, cierta melancolía. La pose es formal pero no rígida; se percibe un ligero giro del cuerpo que le otorga dinamismo a la imagen.
El perro, situado a su izquierda, parece estar apoyado en ella, creando una conexión afectuosa entre ambos. Su mirada es atenta y fiel, reforzando la idea de compañía y lealtad. La representación del animal no es idealizada; se aprecia su pelaje con textura realista y sus rasgos individuales, lo que sugiere un vínculo genuino entre la mujer y su mascota.
El fondo es neutro y oscuro, deliberadamente desprovisto de detalles para dirigir toda la atención hacia la figura principal y el perro. La pincelada es fluida y expresiva, especialmente en la representación de las texturas del abrigo y el pelaje del animal. Se intuye una maestría técnica por parte del artista, capaz de captar no solo la apariencia física de los sujetos, sino también su carácter y estado de ánimo.
Subtextualmente, la obra podría interpretarse como una declaración sobre la identidad social de la retratada: la riqueza se manifiesta en el vestuario y los accesorios, mientras que la compañía del perro simboliza la fidelidad y el afecto personal. La mirada directa de la mujer invita a la reflexión sobre su interioridad, sugiriendo una complejidad emocional más allá de la imagen superficial de prosperidad y distinción. La atmósfera general de quietud y melancolía podría aludir a un sentimiento de soledad o nostalgia, incluso en medio del lujo y la comodidad. La pintura evoca una época pasada, marcada por convenciones sociales estrictas y una búsqueda de estabilidad emocional.