Joaquin Sorolla y Bastida – #26535
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El jardín se extiende hacia la distancia, donde el terreno desciende suavemente hasta perderse en un horizonte boscoso. Los árboles, representados con pinceladas rápidas y sueltas, sugieren movimiento y vitalidad. El cielo, pintado con tonos cálidos de amarillo y ocre, contribuye a crear una atmósfera serena y luminosa.
La composición se caracteriza por la ausencia de figuras humanas; el jardín parece existir en un estado de quietud contemplativa. La palmera actúa como un elemento protector, casi un guardián del espacio floral que se despliega ante nosotros. El uso de la luz es fundamental: no solo ilumina la escena, sino que también define las formas y crea una sensación de profundidad.
Más allá de la representación literal de un jardín, esta pintura evoca sentimientos de nostalgia, calma y conexión con la naturaleza. La palmera, con su persistencia y resistencia, podría simbolizar la fuerza interior o la capacidad de adaptación frente a los desafíos. El jardín mismo, en su esplendor efímero, puede interpretarse como una metáfora de la belleza transitoria de la vida. La ausencia de figuras humanas invita al espectador a sumergirse en el paisaje y a experimentar una sensación de introspección y paz. La pincelada libre y expresiva sugiere un enfoque emocional sobre la representación precisa, priorizando la impresión sensorial y la atmósfera general.