Joaquin Sorolla y Bastida – #26478
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El tratamiento pictórico es notablemente impresionista; pinceladas sueltas y vibrantes definen tanto la fuente como el follaje circundante. La luz, presumiblemente solar, incide sobre la piedra, creando contrastes de claroscuro que acentúan su volumen y textura. Se percibe una atmósfera cálida, reforzada por los tonos dorados y ocres presentes en las hojas y en el cielo difuso que se vislumbra entre la vegetación.
El jardín, aunque parcialmente oculto tras la fuente, sugiere un espacio ordenado y controlado, propio de un entorno aristocrático o burgués. La presencia de una edificación arquitectónica más allá del jardín – posiblemente una villa o palacio – refuerza esta impresión de opulencia y refinamiento.
Más allá de la mera representación de un objeto estético, el cuadro parece sugerir una reflexión sobre la naturaleza transitoria de la belleza y el paso del tiempo. La fuente, símbolo de vitalidad y renovación, se encuentra inmersa en un entorno que, a pesar de su aparente perfección, está sujeto a la decadencia natural. La pincelada rápida e impresionista contribuye a esta sensación de fugacidad, como si el momento capturado fuera efímero y susceptible de desaparecer. La ausencia de figuras humanas acentúa la quietud del lugar, invitando a la contemplación silenciosa y a una introspección sobre la fragilidad de lo bello. El cuadro evoca un sentimiento de nostalgia por un mundo idealizado, perdido en el tiempo.