Joaquin Sorolla y Bastida – #26511
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El cielo, pintado con pinceladas rápidas y vibrantes, sugiere una atmósfera cargada de humedad y luz intensa. Predominan los tonos amarillos, ocres y rosados, creando una sensación de calidez y luminosidad que se refleja en el agua. La ausencia de detalles precisos en la representación del cielo contribuye a una impresión general de inestabilidad atmosférica.
La línea de horizonte es borrosa e imprecisa, lo que dificulta la distinción entre tierra y mar. Se intuyen formaciones rocosas o acantilados, pero su contorno se diluye en la atmósfera brumosa. Esta ambigüedad contribuye a una sensación de vastedad y lejanía.
La superficie del agua es el elemento central de la obra. El artista ha empleado una técnica impresionista para capturar los reflejos de la luz sobre las olas, utilizando pinceladas cortas y fragmentadas en tonos azules, verdes, amarillos y naranjas. La textura resultante es densa y vibrante, transmitiendo una sensación de movimiento constante y energía dinámica. Se percibe un ligero oleaje que rompe contra unas rocas visibles a la izquierda, añadiendo complejidad visual y ritmo a la composición.
Subtextualmente, la pintura evoca una experiencia sensorial intensa: el brillo del sol sobre el agua, el olor salado del mar, el sonido de las olas al romper. La ausencia de figuras humanas sugiere una contemplación solitaria de la naturaleza, invitando al espectador a sumergirse en la atmósfera y a experimentar la inmensidad del paisaje. La pincelada suelta y la paleta cromática luminosa sugieren un estado emocional de exaltación o melancolía, donde la belleza efímera del instante se captura con una intensidad casi palpable. La obra parece aspirar a transmitir no tanto una representación fiel de la realidad, sino más bien una impresión subjetiva, una sensación fugaz ante la grandiosidad de la naturaleza.