Joaquin Sorolla y Bastida – #26500
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La profusión de árboles cargados de frutos naranjas domina el plano medio. La pincelada es suelta y vibrante, sugiriendo la densidad y vitalidad del entorno natural. Los colores son cálidos: predominan los ocres, amarillos, rojos y verdes, con toques rosados en la lejanía que indican la atmósfera crepuscular o matutina. La luz se filtra entre las hojas, creando destellos y sombras que animan la superficie de la pintura.
El porche, aunque construido con líneas rectas y formas geométricas, parece integrarse armoniosamente con el entorno natural. La presencia de una pared blanca en su interior contrasta con la riqueza cromática del jardín, actuando como un espejo que refleja la luz y amplía visualmente el espacio.
Más allá de la representación literal de un paisaje, esta pintura evoca sensaciones de calma, abundancia y bienestar. La opulencia de los frutos sugiere prosperidad y generosidad. La atmósfera luminosa transmite una sensación de serenidad y contemplación. Se intuye una invitación a disfrutar de la belleza del entorno natural y a saborear los placeres sencillos de la vida. El porche, como espacio de transición entre el interior y el exterior, podría simbolizar un refugio o un lugar de encuentro con la naturaleza. La perspectiva elevada sugiere una posición privilegiada, una visión panorámica que invita a la reflexión sobre la vastedad del mundo.