Joaquin Sorolla y Bastida – #26480
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La vegetación circundante, representada con trazos sueltos e impresionistas, se extiende en un tapiz irregular que define el terreno ondulado. Se percibe una senda o camino que serpentea a lo largo del primer plano, guiando la vista hacia la distancia y sugiriendo una sensación de movimiento y exploración. A lo lejos, una figura humana diminuta, apenas perceptible, camina por este sendero, acentuando la inmensidad del paisaje y la soledad inherente al individuo frente a la naturaleza.
La pincelada es visible y enérgica, evidenciando la técnica del artista para capturar la fugacidad de la luz y la atmósfera. La ausencia de contornos definidos contribuye a una sensación de vibración y movimiento constante.
Más allá de la mera representación visual, esta obra parece evocar un estado de ánimo contemplativo y melancólico. El uso predominante de colores cálidos contrasta con la frialdad del cielo crepuscular, creando una tensión emocional que invita a la reflexión sobre el paso del tiempo, la transitoriedad de la vida y la conexión entre el hombre y su entorno natural. La figura solitaria en el camino podría interpretarse como un símbolo de la búsqueda personal o la introspección frente a la vastedad del mundo. Se intuye una cierta nostalgia por un instante efímero, una evocación poética de la belleza simple y silenciosa del campo.