Adolph von Menzel – Cafe Moritzhof in Berlin
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El plano general muestra una multitud de personas elegantemente vestidas, sentadas en mesas o de pie, conversando y disfrutando del ambiente. Predominan los hombres con sombreros de copa y las mujeres con vestidos elaborados, lo que sugiere un contexto social burgués. La disposición de los personajes es aparentemente casual, pero la composición está cuidadosamente orquestada para dirigir la mirada hacia el centro de la escena.
Un ciervo joven irrumpe en este escenario urbano, corriendo a través del espacio abierto. Su presencia introduce una nota inesperada y disruptiva en la tranquilidad aparente del café. El animal se encuentra en primer plano, capturado en un momento de movimiento, con los ojos alerta y las orejas erguidas. La reacción de los presentes es variada: algunos parecen sorprendidos o entretenidos, mientras que otros ignoran por completo al ciervo, absortos en sus propias conversaciones.
La irrupción del animal puede interpretarse como una alegoría sobre la naturaleza que se infiltra en el mundo civilizado, un recordatorio de lo salvaje y lo indomable que persiste bajo la superficie de la sociedad urbana. También podría simbolizar una ruptura con las convenciones sociales, una interrupción inesperada de la rutina y la formalidad. La indiferencia de algunos personajes frente al ciervo sugiere una cierta desconexión con el mundo natural, una pérdida de asombro ante lo extraordinario.
La paleta de colores es rica y vibrante, con predominio de tonos verdes, dorados y blancos que evocan una atmósfera de optimismo y prosperidad. La pincelada es suelta y expresiva, capturando la luz y el movimiento con gran vitalidad. El detalle en los vestidos y sombreros contrasta con la representación más difusa del entorno natural, acentuando la distinción entre el mundo humano y el animal.
En definitiva, esta pintura presenta una escena aparentemente cotidiana que, a través de la inclusión inesperada de un ciervo, invita a la reflexión sobre la relación entre la naturaleza y la civilización, la formalidad y la espontaneidad, la indiferencia y la sorpresa.