Jacob Heinrich Elbfas (Attributed) – Kristina (1626-1689), Queen of Sweden
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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El vestido es el elemento central de la composición. Predominan los tonos rojos y dorados, combinados con un intrincado patrón que recorre toda la prenda. La riqueza de los materiales y la complejidad del diseño apuntan a una ostentación deliberada, buscando proyectar poder e influencia. El encaje delicado en el cuello y los puños acentúa aún más esta impresión de lujo.
La mujer porta un abanico cerrado en su mano derecha, un accesorio común en retratos femeninos de la época que simboliza tanto coquetería como control – una herramienta para modular la interacción social. Su expresión es serena, casi melancólica; los ojos fijos en un punto indefinido sugieren una introspección profunda o quizás una resignación ante las responsabilidades del poder. La joyería, aunque discreta, revela su estatus: un sencillo pero elegante colgante adorna su cuello.
El fondo de la pintura es particularmente interesante. A través de lo que parece ser una ventana rectangular, se vislumbra un paisaje marino con barcos anclados en la costa. Este detalle no es casual; probablemente alude a la importancia del poder marítimo y comercial para el reino que representa la retratada. La ventana también puede interpretarse como una metáfora de su visión hacia el futuro o sus aspiraciones más allá de las limitaciones impuestas por su posición.
La iluminación, aunque uniforme, resalta los volúmenes del vestido y el rostro de la mujer, creando un efecto de realismo que contrasta con la idealización inherente al retrato oficial. La paleta de colores es rica pero contenida, evitando excesos cromáticos que pudieran distraer de la figura principal.
En general, esta pintura transmite una sensación de autoridad tranquila y elegancia refinada. Más allá de la mera representación física, el autor buscó capturar la esencia de una mujer marcada por su posición social y sus responsabilidades políticas, sugiriendo una complejidad interior que trasciende la apariencia externa. La composición invita a la reflexión sobre el peso del poder y las implicaciones personales que conlleva.