Yves Lanthier – cr YvesLanthier-ViewOnTheBay
Navegación del álbum:

На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La composición está estructurada en planos: el primer plano muestra la mesa cubierta con una generosa ofrenda de frutas frescas –melones, uvas, cítricos– y un ramo vibrante de girasoles y flores rojas, dispuestos en jarrones de cerámica. Un sillón tapizado con motivos florales invita al descanso y a la contemplación. El segundo plano está dominado por el mar azul intenso que se extiende hasta donde alcanza la vista, interrumpido por una costa escarpada donde se asientan edificaciones tradicionales, probablemente un pequeño pueblo costero aferrado a las laderas de la montaña. La vegetación exuberante, con hiedras y plantas trepadoras, enmarca el balcón y contribuye a la atmósfera bucólica.
El uso del color es notable: los tonos cálidos de las frutas, las flores y el sillón contrastan con el azul frío del mar y el verde oscuro de la vegetación montañosa. Esta contraposición cromática intensifica la sensación de luminosidad y vitalidad. La luz parece provenir de un día soleado, proyectando sombras suaves que definen los volúmenes y añaden profundidad a la escena.
Más allá de una simple representación paisajística, esta pintura sugiere una reflexión sobre el ocio, la abundancia y la belleza natural. El balcón se convierte en un espacio simbólico de refugio y contemplación, donde el observador puede disfrutar de los placeres sencillos de la vida: la buena compañía, la comida fresca y la vista impresionante del mar. La presencia de la arquitectura tradicional en la costa le confiere a la escena una carga histórica y cultural, evocando un sentido de pertenencia y arraigo al lugar. Se intuye una invitación a la pausa, a la desconexión del mundo agitado y a la apreciación de los pequeños detalles que enriquecen la existencia.