Jose Benlliure Y Gil – La Barca de Caronte
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La composición se articula alrededor de una figura imponente que maneja un remo largo, con gesto firme pero cansado. Su rostro está marcado por la edad y la fatiga, revelando una expresión de resignación o incluso compasión. Alrededor suyo, una multitud de almas espectrales se apiña en la barca, cada una sumida en su propio dolor y desolación. Sus rostros son pálidos, sus cuerpos flácidos, y sus miradas perdidas en el vacío. Algunos parecen dormitar, otros se retuercen con angustia, mientras que otros más simplemente flotan inertes en la oscuridad.
La técnica pictórica es notable por su uso de tonos terrosos y grises, creando una atmósfera opresiva y claustrofóbica. La pincelada es visible, contribuyendo a la sensación de inestabilidad y movimiento constante del agua. El autor ha empleado el claroscuro para resaltar las figuras principales y generar un efecto dramático, enfatizando la separación entre los vivos y los muertos.
Más allá de la representación literal de una travesía acuática, esta pintura sugiere una reflexión sobre la mortalidad, el destino y el más allá. La barca podría interpretarse como una metáfora del viaje final que todos debemos emprender, un tránsito incierto hacia lo desconocido. La figura central, con su semblante severo pero no cruel, evoca la imagen de un guía implacable, encargado de conducir las almas a su destino último.
El subtexto principal reside en la representación de la fragilidad humana frente a la inevitabilidad de la muerte. La multitud de figuras desamparadas simboliza la universalidad del sufrimiento y la pérdida. La ausencia de esperanza o redención refuerza la idea de un universo indiferente al destino individual, donde el único camino es hacia la oscuridad. El cuadro invita a una contemplación profunda sobre la condición humana y la naturaleza transitoria de la existencia.