Jose Benlliure Y Gil – Retrato de Maria Benlliure Ortiz
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática se centra en tonos pastel: rosas pálidos, beiges y blancos que envuelven tanto a la vestimenta como al rostro. El vestido, ricamente adornado con encajes, parece fundirse con el velo que cubre su cabello, creando una sensación de delicadeza y misterio. La luz incide sobre la figura desde un lado, modelando sus facciones y resaltando la textura de las telas. Se aprecia una meticulosa atención al detalle en la representación del encaje, aunque este se diluye intencionadamente con pinceladas rápidas que evitan la frialdad del realismo puro.
En sus manos sostiene un pequeño ramo de flores silvestres, probablemente violetas, que aportan un toque de color y vitalidad a la composición. La mirada de la joven es directa, pero no desafiante; transmite una mezcla de timidez e inteligencia. El fondo se presenta difuminado, casi abstracto, lo que contribuye a aislar a la retratada y a concentrar la atención en su figura.
Más allá de la representación literal, el retrato parece sugerir un ideal femenino de la época: la belleza serena, la virtud y la inocencia. El velo, elemento recurrente en los retratos femeninos del siglo XIX, podría aludir a la modestia y a las expectativas sociales impuestas a la mujer. La postura relajada y la mirada directa, sin embargo, sugieren una cierta independencia de carácter, un atisbo de individualidad que trasciende el arquetipo tradicional. La pincelada suelta y luminosa, además, confiere a la obra una sensación de intimidad y calidez, como si se tratara de un momento robado a la vida cotidiana. La atmósfera general invita a la contemplación y a la reflexión sobre la identidad femenina en un contexto social específico.