Helen Nelson-Reed – Medicine Hand
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La mano, ubicada casi en el centro de la imagen, no se presenta de forma realista. En lugar de ello, sus dedos están cubiertos por una serie de pequeñas huellas de pies, un detalle inusual que sugiere una conexión con la tierra, con la ancestralidad o incluso con un viaje espiritual. Esta repetición de la figura del pie dentro de la mano crea una sensación de continuidad y ciclo vital.
El interior de la palma se transforma en una especie de mandala, un círculo concéntrico de colores intensos que recuerda a un sol naciente o a un ojo que todo lo ve. Esta representación central podría simbolizar el poder curativo, la sabiduría ancestral o la conexión con fuerzas superiores. La disposición radial del diseño sugiere expansión y energía vital.
El paisaje que sirve de base a la mano es igualmente simbólico. Se distinguen formas que podrían interpretarse como rocas o montañas, delineadas con líneas angulares y un tratamiento pictórico que evoca una textura rugosa. Una red de finas líneas blancas se extiende sobre esta base oscura, posiblemente representando caminos, conexiones o incluso el entramado de la vida misma.
La obra parece explorar temas relacionados con la sanación, la conexión con la naturaleza y la espiritualidad. La mano, como símbolo universal de poder, protección y creación, se convierte en un vehículo para transmitir estos conceptos. El uso de huellas de pies sugiere una historia, un legado transmitido a través del tiempo. El contraste entre el fondo oscuro y la luminosidad de la mano refuerza la idea de que la luz y la esperanza pueden surgir incluso en los momentos más oscuros. La composición invita a la reflexión sobre nuestra relación con el mundo natural, con nuestras raíces y con nuestro propio interior.