Chaïm Soutine – Still Life With Pheasant
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La disposición de los elementos es deliberada. Un cuenco ovalado, de tonalidades grises y blancas, se encuentra en primer plano, conteniendo un grupo de tomates maduros que parecen a punto de desmoronarse. Esta yuxtaposición de la forma contenida del recipiente con la aparente inestabilidad de su contenido introduce una nota de melancolía. A su lado, una lámpara de bronce, con su luz apagada, refuerza esta atmósfera de quietud y decadencia. La ausencia de llama sugiere un cese de actividad, un final a una época de prosperidad.
El fondo, envuelto en sombras verdes oscuras, contribuye a la sensación de profundidad y misterio. No se trata de un espacio definido, sino más bien de una masa oscura que acentúa el protagonismo de los objetos iluminados. La pincelada es suelta y expresiva, con trazos gruesos que dan textura y dinamismo a la superficie. Se aprecia una búsqueda intencionada de la forma por encima del detalle preciso, lo que confiere a la obra un carácter subjetivo e introspectivo.
En términos subtextuales, el bodegón parece aludir a la transitoriedad de la belleza y la riqueza. El faisán, símbolo tradicional de la caza y la abundancia, se presenta aquí como una presa capturada, su esplendor amenazado por el deterioro inevitable. Los tomates, con su color vibrante pero también su fragilidad inherente, evocan la fugacidad del placer y la inevitabilidad de la descomposición. La lámpara apagada simboliza la pérdida de la luz, tanto literal como metafórica, sugiriendo un declive o una transición. En conjunto, el bodegón invita a la reflexión sobre la naturaleza efímera de las cosas y la aceptación del cambio constante.