Juan Romero – #23732
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En el primer plano, un león emerge entre la maleza, su rostro expresando una mezcla de ferocidad y melancolía. La representación del felino es estilizada, con líneas que enfatizan sus rasgos característicos pero sin buscar una imitación realista. A su lado, se aprecia una profusión de hojas y enredaderas, dibujadas con gran precisión y creando un efecto de opulencia visual.
En la parte superior izquierda, un leopardo se aferra a una rama gruesa, observando el entorno con cautela. La disposición del árbol, con sus ramas extendiéndose hacia arriba, sugiere una conexión entre lo terrenal y lo celestial. El follaje es tan denso que parece crear una barrera impenetrable.
Un elemento particularmente llamativo es la figura abstracta de un león en la parte superior derecha. Esta representación no se asemeja a un retrato convencional; más bien, se trata de una exploración gráfica de la forma felina, utilizando patrones repetitivos y líneas concéntricas para generar una imagen hipnótica. La complejidad del diseño sugiere una introspección sobre la naturaleza del ser, quizás una reflexión sobre la identidad o el instinto.
El uso del blanco y negro acentúa los contrastes entre luces y sombras, intensificando la sensación de misterio y dramatismo. La ausencia de color obliga al espectador a concentrarse en las líneas y texturas, revelando la maestría técnica del autor. La firma, ubicada discretamente en la esquina inferior izquierda, indica el año 1985, lo que sitúa la obra dentro de un contexto temporal específico.
Subtextualmente, esta composición podría interpretarse como una alegoría sobre la naturaleza humana y su relación con el mundo natural. La coexistencia de depredadores y presas, la exuberancia de la vegetación y las figuras abstractas sugieren una reflexión sobre los ciclos de la vida, la lucha por la supervivencia y la búsqueda de significado en un universo complejo e incomprensible. El estilo decorativo, casi ornamental, podría aludir a una idealización del paraíso perdido o a una visión utópica de la armonía entre el hombre y la naturaleza.