Sebastiano Ricci – The Virgin Interceding for the Souls in Purgatory
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En la parte baja, una multitud de figuras atormentadas se retuerce entre el fuego, expresando su desesperación a través de gestos exagerados y rostros desfigurados por el dolor. La paleta cromática es intensa, con predominio de tonos rojizos y ocres que acentúan la sensación de calor y sufrimiento. Se percibe una atmósfera opresiva, casi claustrofóbica, que transmite la intensidad del purgatorio.
En contraste, en la parte superior, una figura femenina, presumiblemente la Virgen María, se eleva sobre las nubes, rodeada por un séquito de ángeles. Su rostro irradia compasión y poder intercesor. La luz que emana de ella ilumina parcialmente el plano inferior, ofreciendo una esperanza tenue a los condenados. La figura de la Virgen está vestida con ropajes azules, color tradicionalmente asociado a su iconografía, y sostiene un niño en sus brazos, reforzando su papel maternal y protectora.
A ambos lados de la Virgen, se distinguen dos figuras masculinas: una ataviada con armadura y portando un estandarte blanco, que podría simbolizar la justicia divina o el perdón; y otra vestida con ropajes clericales, posiblemente un santo intercesor, quien extiende sus manos en señal de súplica. La presencia de estas figuras sugiere una mediación entre el mundo terrenal y el divino, enfatizando la importancia de la oración y la penitencia para alcanzar la salvación.
El uso del claroscuro es fundamental para crear esta dualidad entre el sufrimiento y la esperanza. La luz resalta las figuras principales y los momentos clave de la escena, mientras que las sombras profundas acentúan la desesperación de los condenados. La composición general es dinámica y ascendente, guiando la mirada del espectador desde el caos infernal hacia la serenidad celestial.
Subyace en esta representación una profunda reflexión sobre la naturaleza humana, el pecado, la redención y la misericordia divina. La obra invita a la contemplación de la fragilidad de la existencia terrenal y la importancia de buscar la gracia para alcanzar la vida eterna. El dramatismo exacerbado y la emotividad palpable sugieren un intento por conmover al espectador e inspirarle a la devoción religiosa.