Sebastiano Ricci – Venus and Adonis
Ubicación: Fine Arts Museum, Orleans (Musée des beaux-arts d’Orléans).
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En la parte superior, dos figuras femeninas, presumiblemente divinidades, se encuentran sobre una formación rocosa que parece flotar en medio de un cielo nublado y luminoso. Una de ellas extiende su brazo hacia abajo, con una expresión que sugiere súplica o advertencia. La otra figura, sentada junto a ella, observa la escena con una mirada intensa, casi preocupada. El uso del color dorado en sus vestimentas acentúa su estatus celestial. Alrededor de estas figuras se agolpan varias pequeñas criaturas aladas, que parecen putti o amorcillos, contribuyendo a la atmósfera festiva y etérea.
Debajo, un joven, vestido con ropajes rojos y blancos, se precipita hacia abajo, aparentemente impulsado por una fuerza externa. Su postura es de movimiento rápido, casi caída libre, y su rostro denota una expresión de distracción o desinterés. En sus manos sostiene un objeto alargado que podría ser una lanza o un bastón.
En la base del óvalo, en primer plano, se aprecia a un niño montando sobre lo que parecen ser perros salvajes o lebreles. Esta escena inferior contrasta con la narrativa principal, introduciendo un elemento de rusticidad y cotidianidad que sirve como contrapunto al drama celestial. La vegetación escasa y el paisaje rocoso refuerzan esta sensación de realismo terrenal.
La paleta cromática es rica en tonos cálidos: dorados, rojos, amarillos y azules suaves dominan la composición. El contraste entre las zonas iluminadas y las sombras crea una sensación de profundidad y dramatismo. La pincelada es suelta y expresiva, contribuyendo a la impresión general de movimiento y vitalidad.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas como el amor no correspondido, la advertencia ignorada y la inevitabilidad del destino. El joven que cae podría representar una figura que se niega a escuchar los consejos o las súplicas de aquellos que lo aman, encaminándose hacia un desenlace trágico. La presencia de los putti sugiere una cierta inocencia perdida o una ironía divina ante el sufrimiento humano. La escena inferior, con el niño y los perros, podría simbolizar la fuerza bruta de la naturaleza o la indiferencia del mundo terrenal frente a las pasiones divinas. En definitiva, se trata de una pintura que invita a la reflexión sobre la fragilidad humana y la complejidad de las relaciones amorosas.