Karl Pavlovich Bryullov – Holiday vintage. 1827
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El autor ha dispuesto a los personajes en una disposición aparentemente espontánea, capturando un momento fugaz de celebración. A la izquierda, un hombre porta un estandarte o pendón, posiblemente indicando el propósito de la festividad. Su gesto, con el brazo levantado y la mano hacia arriba, sugiere entusiasmo y participación activa. El burro, adornado con una especie de taparrabos, se convierte en el foco principal, atrayendo la atención del espectador. A su alrededor, un grupo de hombres, mujeres y niños participan en los festejos, algunos bailando o animando.
La mujer vestida con un traje tradicional, que destaca por sus colores vivos y su falda amplia, se presenta como una figura clave dentro del conjunto. Su expresión parece reflejar alegría y vitalidad. En contraste, a la derecha de la composición, un hombre yacente en el suelo, aparentemente ebrio o simplemente agotado, introduce una nota discordante. Esta figura desaliñada, con su rostro oculto bajo un turbante, podría interpretarse como una crítica sutil a los excesos inherentes a las celebraciones populares, o quizás simplemente como una representación de la diversidad humana presente en el contexto festivo.
La luz, aunque difusa, ilumina selectivamente ciertas áreas, resaltando las figuras principales y creando contrastes que añaden profundidad a la escena. La perspectiva es algo irregular, lo que contribuye a la sensación de espontaneidad y realismo.
Subtextualmente, la obra parece explorar la complejidad de la vida rural, donde la alegría y el trabajo duro coexisten con la fatiga y los excesos. El contraste entre la vitalidad del grupo festivo y la desolación del hombre en el suelo sugiere una reflexión sobre las diferentes facetas de la experiencia humana dentro de un contexto social específico. La presencia del burro, animal de carga tradicionalmente asociado al trabajo rural, podría simbolizar tanto la laboriosidad como la resignación inherentes a la vida campesina. En definitiva, la pintura ofrece una ventana a un momento de celebración popular, invitando a la reflexión sobre las dinámicas sociales y los contrastes que caracterizan a la comunidad representada.