Childe Frederick Hassam – end of the trolley line, oak park, illinois 1893
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El autor ha plasmado una atmósfera de transición y cambio. La presencia del tranvía, un símbolo incipiente de modernidad y movilidad urbana, contrasta con la arquitectura vernácula de las viviendas adyacentes. Estas casas, aunque sólidas y bien construidas, parecen ligeramente desfasadas en relación al dinamismo que sugiere el transporte público. La vegetación, representada con pinceladas sueltas y vibrantes, acentúa esta sensación de un entorno en proceso de transformación, donde la naturaleza coexiste con los primeros signos del desarrollo industrial.
La luz juega un papel crucial en la obra. Un cielo nublado difunde una luminosidad uniforme sobre la escena, suavizando las sombras y creando una impresión general de calma y cotidianidad. Sin embargo, esta uniformidad lumínica también contribuye a una cierta ambigüedad: no se percibe una hora del día precisa, lo que sugiere una atemporalidad inherente a este momento histórico.
En el primer plano, unas figuras humanas se encuentran dispersas: algunos esperan en la parada de tranvía, otros caminan por la calle o se acercan a la tienda. Estas personas, representadas con cierta esquematización, no son individuos definidos sino más bien arquetipos de una comunidad en crecimiento. Su presencia refuerza la idea de un lugar en desarrollo, donde la vida cotidiana transcurre entre el progreso y la tradición.
La paleta de colores es rica y terrosa: ocres, amarillos, verdes apagados y tonos marrones dominan la composición. Estos colores evocan una sensación de solidez y arraigo, pero también sugieren un cierto grado de melancolía o nostalgia por un pasado rural que se desvanece.
Subyacentemente, la pintura plantea interrogantes sobre el impacto del progreso en las comunidades locales. Se vislumbra una tensión entre la promesa de modernidad representada por el tranvía y la preservación de la identidad comunitaria y los valores tradicionales. La escena no juzga explícitamente este cambio; más bien, lo presenta como un proceso inevitable, lleno de posibilidades pero también de incertidumbre. La tienda Cash Store, con su letrero visible, podría interpretarse como un símbolo del capitalismo emergente que transforma el paisaje social y económico de la región.