Antonio Campi – Madonna and Child with Saints Joseph, Catherine, and Agnes
Ubicación: Pinacoteca di Brera, Milano.
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En primer plano, una figura femenina arrodillada, ataviada con una rica capa bordada, dirige su mirada hacia arriba, en un gesto de devoción o súplica. Sus manos están juntas, reforzando la expresión de humildad y respeto. A sus pies, sobre el suelo cubierto de vegetación, se encuentra un plato de cerámica y algunas flores dispersas, elementos que introducen una nota de sencillez doméstica en medio del contexto sagrado.
En el centro de la composición, una mujer con velo y manto azul sostiene a un niño pequeño en su regazo. El niño, desnudo parcialmente, está sentado sobre lo que parece ser un pelaje o alfombra, y se apoya en una figura adulta que le ofrece una fruta. La mirada de la mujer es serena y compasiva, transmitiendo una sensación de protección maternal.
A la izquierda, otra figura femenina, con cabello oscuro y vestimenta sencilla, extiende su mano hacia la mujer arrodillada, como si la estuviera bendiciendo o consolando. Su expresión es amable y su postura sugiere un papel de intercesora o guía espiritual. La presencia de una rama en sus manos podría aludir a algún atributo simbólico específico.
El uso del color es notable: los tonos cálidos de las vestimentas contrastan con el fondo oscuro, atrayendo la atención hacia las figuras principales. La paleta cromática, rica y vibrante, contribuye a crear una atmósfera de solemnidad y devoción.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas como la fe, la maternidad, la intercesión divina y la humildad. El gesto de súplica de la figura arrodillada sugiere una relación personal e íntima con lo sagrado. La presencia del niño en brazos de la mujer central evoca la inocencia y la divinidad. La disposición de los personajes, con sus miradas dirigidas hacia arriba o entre ellos, crea una sensación de conexión espiritual y dependencia mutua. El detalle de las flores y el plato podrían simbolizar ofrendas o dones a la divinidad, introduciendo un elemento de gratitud y recogimiento. La cortina teatral enmarcando la escena sugiere una representación idealizada y atemporal del evento religioso que se narra.