Hieronymus Bosch – Temptation of Saint Anthony (workshop)
Ubicación: Prado, Madrid.
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Comentarios: 1 Ответы
SUPERANDO LA MUERTE
Mi energía hierve,
pero no sé para qué.
Sacuden el ataúd de la morgue.
Los rostros
de los que están allí son grises.
No creo en un prado espiritual,
no creo que la muerte sea una frontera.
La vida es como superar
esa abrumadora extensión.
Mi energía hierve,
empiezo a entender por qué:
para que estas líneas, aunque sean,
superen mi polvo mortal, para que
el ataúd, como un barco, no se lleve todo.
El miedo a la muerte es terrenal, local.
Solo la muerte lo disipa,
no se puede soportar.
De nuevo sacuden el ataúd de la casa.
Y los álamos están oxidados.
La tierra otoñal está triste,
y todo es familiar. Tan familiar.
La muerte es una señal. El código no está descifrado.
Ella impone el límite más sensato
a los bosques y a las hierbas también,
como afirmaba Baratinski.
Repito: la muerte no es un final.
Entonces, ¿por qué este frío en la piel?
Y sin embargo, mi energía hierve,
y las líneas de vida brillan.
Escribo, y ya no me asusta
que los días se acaben acercándonos a la muerte.
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, se observa a un hombre maduro con una barba larga y abundante, ataviado con ropas monacales en tonos ocre y negro. Su mirada es fija, casi ausente, dirigida hacia el espectador pero sin establecer contacto real; denota una profunda introspección o quizás resignación. Sus manos están cruzadas sobre lo que parece ser un tablón de madera rústico, donde se distinguen objetos pequeños: una esfera y un instrumento geométrico indeterminado. La iluminación incide directamente en su rostro, resaltando las arrugas y la expresión severa.
El fondo presenta un paisaje amplio y detallado, aunque con una perspectiva inusual. A la izquierda, se vislumbran construcciones rurales modestas y figuras humanas diminutas que realizan actividades cotidianas. En el lado derecho, destaca una estructura singular: una construcción alta y estrecha, semejante a un molino o torre, habitada por una figura femenina cubierta con un velo blanco. Esta figura parece estar entregando algo a otra persona que emerge de la base de la estructura. En el cielo, se observan pequeñas criaturas aladas, posiblemente demonios o seres fantásticos, que añaden un elemento perturbador a la escena.
La composición sugiere una clara división entre el espacio terrenal y el espiritual. El hombre en primer plano parece aislado del mundo profano representado en el fondo, aunque no completamente ajeno a él. La presencia de las criaturas voladoras y la extraña construcción con la figura velada introducen un simbolismo ambiguo. Podría interpretarse como una representación de tentaciones o pruebas que enfrenta el personaje principal.
La esfera y el instrumento geométrico sobre el tablón podrían aludir a la búsqueda del conocimiento, la vanidad intelectual o incluso las falsas promesas del mundo material. La figura femenina en la estructura alta podría representar la lujuria, la riqueza o cualquier otra forma de pecado que busca desviar al hombre de su camino espiritual. El paisaje rural, aunque aparentemente idílico, contrasta con la atmósfera general de inquietud y peligro, sugiriendo que incluso en los lugares más simples pueden acechar las tentaciones. La pintura parece explorar la lucha interna entre la fe y el deseo, la virtud y el pecado, la salvación y la perdición.