Hieronymus Bosch – The Seven Deadly Sins and the Four Last Things - Hell (workshop or follower)
Ubicación: Prado, Madrid.
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En la parte inferior izquierda, identificamos figuras sumergidas en lo que parece ser un lecho o piscina carnal, con demonios torturando a los condenados; el rótulo Lujuria indica explícitamente este pecado capital. A su lado, una escena de glotonería se manifiesta con individuos devorando alimentos y bebidas de manera voraz, mientras que criaturas monstruosas participan en la profanación del acto alimenticio.
Continuando hacia la derecha, se aprecia un grupo sometido a castigos físicos brutales: estiramientos, mutilaciones y ejecuciones perpetradas por demonios armados con instrumentos de tortura. La inscripción Ira señala esta zona como el dominio de la cólera y la violencia. Más allá, una estructura que recuerda a un horno o caldero burbujeante sugiere los tormentos reservados para aquellos consumidos por la avaricia (Avaricia).
En la parte superior del círculo, se distinguen escenas de orgullo (“Orgullo”) donde figuras son atormentadas en elevaciones rocosas y otras participan en actividades vanas. La envidia (“Envidia”) parece representarse con individuos observando con resentimiento las desgracias ajenas. La pereza (Pereza) es visible a través de figuras inertes o sumidas en la inactividad, rodeadas por demonios que intensifican su estado de letargo.
El fondo del círculo presenta un paisaje desolado y apocalíptico, con edificios en ruinas y figuras sufriendo diversas formas de tormento. La paleta cromática es oscura y terrosa, acentuada por el rojo intenso utilizado para representar las llamas y los cuerpos torturados.
Subyacente a la representación explícita de los pecados capitales se encuentra una fuerte crítica moralizante. La pintura no solo ilustra las consecuencias del pecado, sino que también advierte sobre la fragilidad humana y la omnipresencia del mal. La organización circular podría interpretarse como un ciclo vicioso de condenación, donde cada pecado alimenta a otro en una espiral descendente hacia el sufrimiento eterno. La presencia de demonios antropomorfizados enfatiza la naturaleza activa y perniciosa de las fuerzas malignas que influyen en la humanidad. La obra parece ser una reflexión sobre la condición humana, la tentación y la inevitabilidad del juicio final.