Hieronymus Bosch – Hermit Saints Triptych - Saint Anthony
Ubicación: Doge’s Palace, Venice (Palazzo Ducale).
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Comentarios: 1 Ответы
APOSTOL JUAN
Por su cercanía a Jesús,
Juan vislumbra la Palabra,
como una idea luminosa para el mundo.
Solo lo que dijo Jesús,
aligera la carga banal de los días,
promete otra vida en el futuro.
Solo muy débilmente imagino
las formas del ser,
y vuelvo al Evangelio.
Hay una idea del mundo. Hay palabras.
Hay hierba muerta del olvido:
la corto, la libero...
Juan liberó, o no tuvo,
ira, envidia y otras flechas,
que clavan pecados en el cuerpo y el alma.
Jerusalén es muy grande.
¿Quién en él anhela libros sabios?
Los barrios pobres están apretados.
La ciudad, rodeada de colinas, colinas.
El palacio de Herodes es lujoso:
no debemos dejarnos seducir por el lujo.
Calles. Callejuelas. Callejones sin salida.
Pasos que llevan a los estanques urbanos.
Un enorme bloque se cierne sobre el templo.
Juan entendió mejor el significado
de la Última Cena, porque era cercano:
lo entendía más que otros. El futuro es aterrador.
Y en Patmos estaba él en espíritu,
y vislumbró el futuro, cautivado
por imágenes: su superposición es extraña.
La Revelación es una visión de todas
las etapas importantes hasta los cincuenta años
anteriores al siglo XX.
Luego hay una salida a un espacio codificado.
A través del toldo aire-solar,
se ha descendido el tercer milenio.
Por su cercanía a Jesús,
Juan sabía lo que vendría después...
No se puede comentar Por qué?
La composición se presenta como una visión vertical y densamente poblada, dominada por tonos oscuros que sugieren un ambiente nocturno o infernal. En el primer plano, dos figuras centrales atraen la atención: un hombre envuelto en un manto oscuro, inclinado en actitud contemplativa o sumisa, y otra figura vestida con túnica blanca, iluminada por una luz rojiza que enfatiza su presencia. Esta última parece estar en medio de una acción, posiblemente una confrontación o exorcismo.
El espacio intermedio entre estas figuras está repleto de criaturas grotescas y demoníacas. Se observan seres híbridos, animales fantásticos y figuras humanas deformadas, todos inmersos en actividades caóticas y perturbadoras. La multitud parece atormentar a los personajes principales, sugiriendo una lucha contra fuerzas malignas o tentaciones.
En la parte inferior de la pintura, se distinguen pequeños detalles que añaden complejidad a la escena: un grupo de figuras arrodilladas frente a lo que podría ser un objeto sagrado, junto con instrumentos musicales y objetos cotidianos dispersos en el suelo. Estos elementos podrían representar los placeres mundanos o las vanidades terrenales.
En el fondo, se vislumbra una estructura arquitectónica iluminada, posiblemente representando un asentamiento humano o un lugar de refugio. Sin embargo, la luz que emana de este lugar no parece ofrecer consuelo, sino más bien contrastar con la oscuridad y el caos del primer plano.
La paleta cromática limitada y el uso dramático de la luz y la sombra contribuyen a crear una atmósfera opresiva y angustiante. La pintura sugiere una reflexión sobre la fragilidad humana frente al mal, la lucha espiritual contra las tentaciones y la omnipresencia de la oscuridad en el mundo. Se percibe un fuerte simbolismo religioso, con referencias implícitas al pecado, la penitencia y la salvación. El artista parece explorar la dualidad entre lo sagrado y lo profano, lo celestial y lo infernal, invitando a una interpretación profunda sobre la naturaleza del bien y el mal.