Philippe Mercier – Portrait of a young woman, possibly Hannah, the artists maid, holding a tea tray
Ubicación: Private Collection
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La joven luce un atuendo característico de la época: un vestido verde pálido con detalles blancos en el cuello y los puños, complementado por una cofia blanca adornada con encaje. La sencillez del vestuario, aunque pulcro, sugiere su posición social. Su expresión es serena, casi inexpresiva, lo que podría interpretarse como una muestra de modestia o incluso una sutil resistencia a la mirada del espectador.
La bandeja que sostiene es un elemento clave en la pintura. Sobre ella se distinguen una tetera decorada con motivos florales y varios cacharros para el té. La disposición de los objetos, ligeramente descentrada, introduce una dinámica visual que evita la rigidez formal. El brillo sutil reflejado en la vajilla sugiere una atención al detalle por parte del artista, incluso en la representación de elementos asociados a la clase trabajadora.
Más allá de la mera descripción física, el retrato plantea interrogantes sobre las relaciones sociales y jerárquicas de la época. La presencia de esta joven sirvienta, retratada con dignidad aunque en una posición subordinada, invita a reflexionar sobre la complejidad de las dinámicas entre clases. La bandeja, símbolo del servicio y la dependencia, se convierte en un objeto cargado de significado social.
El uso de la luz es notable; ilumina el rostro y el busto de la joven, creando un contraste con la penumbra del fondo. Esta técnica resalta su figura y le otorga una cierta solemnidad, al tiempo que sugiere una vulnerabilidad inherente a su posición. La pincelada es suave y precisa, evidenciando un dominio técnico por parte del artista, quien logra capturar no solo la apariencia física de la retratada, sino también una sutil atmósfera de introspección y quietud. En definitiva, el retrato trasciende la mera representación individual para ofrecer una ventana a las costumbres y jerarquías de una sociedad específica.