Nicolaes Berchem – Shepherds beside Roman Ruins
Ubicación: Mauritshuis, Den Haag.
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El autor ha dispuesto a los pastores en grupos dispersos. Uno, a la izquierda, se encuentra de pie, con el rostro parcialmente oculto bajo su sombrero, observando al ganado. Otro grupo, más numeroso, se agrupa alrededor de una mujer montada sobre un burro; ella parece estar ofreciendo alimento a uno de los animales, generando una atmósfera de tranquilidad y domesticidad. La presencia de perros, algunos sentados junto a sus amos, otros husmeando en el suelo, refuerza la sensación de vida rural y cotidianidad.
Las ruinas romanas que se alzan sobre la escena son un elemento crucial. No solo proporcionan un telón de fondo dramático, sino que también sugieren una historia oculta, un pasado grandioso ahora reducido a fragmentos desmoronados. La yuxtaposición entre la naturaleza exuberante y las ruinas antiguas evoca una reflexión sobre el paso del tiempo, la decadencia y la persistencia de la vida en medio de la destrucción. La vegetación que cubre parcialmente los restos arquitectónicos acentúa esta idea de un retorno a la naturaleza, donde lo artificial se integra gradualmente con lo natural.
La luz, aunque tenue, ilumina selectivamente las figuras principales, resaltando sus rostros y gestos. El uso del claroscuro contribuye a crear una atmósfera melancólica y contemplativa. La paleta de colores es predominantemente terrosa, con tonos ocres, verdes oscuros y marrones que refuerzan la sensación de un paisaje antiguo y salvaje.
En términos subtextuales, la obra parece explorar temas como la relación entre el hombre y la naturaleza, la fugacidad del poder humano frente a la eternidad del tiempo, y la búsqueda de una vida sencilla y armoniosa en contacto con la tierra. La presencia de las ruinas romanas podría interpretarse como un comentario sobre la vanidad de las ambiciones humanas y la inevitabilidad del cambio. La escena pastoral, por su parte, simboliza la esperanza, la renovación y la capacidad de la naturaleza para sanar y perdurar a pesar de los avatares del destino.