Nicolaes Berchem – An Evening Landscape with Drovers and their Animals
Ubicación: Private Collection
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, un grupo de animales –bovinos principalmente– se encuentra pastando en un terreno ligeramente inclinado. Su coloración terrosa, en tonos ocres y marrones, se integra con el entorno, aunque su volumen es notable gracias a la luz que los acaricia. A su lado, una figura femenina montada sobre un burro llama la atención. La dama, vestida con ropas elegantes, parece interactuar con los animales, extendiendo la mano como si les ofreciera algo. Su postura y expresión sugieren una conexión íntima con la naturaleza y sus criaturas.
A la derecha de la escena, otro personaje, ataviado con un sombrero de ala ancha y ropa rústica, acompaña a un pequeño grupo de perros. Su presencia introduce una nota de humanidad en el paisaje, aunque su rol es secundario, observador más que participante activo.
En el fondo, se vislumbra la silueta de una construcción fortificada, posiblemente un castillo o fortaleza, que se alza sobre una colina. Esta estructura, aunque distante y difusa, aporta una dimensión histórica y simbólica a la composición, evocando ideas de poder, refugio y permanencia.
La pintura transmite una sensación de calma contemplativa, invitando al espectador a sumergirse en la atmósfera rural y a reflexionar sobre la relación entre el hombre, los animales y el entorno natural. La ausencia de figuras humanas centrales, salvo la dama montada, sugiere una cierta distancia emocional, como si se observara la escena desde un punto de vista externo. El uso del color y la luz contribuye a crear una atmósfera nostálgica y evocadora, donde la belleza reside en la simplicidad y la quietud del momento capturado. La composición general, con su equilibrio entre elementos naturales y figuras humanas, sugiere una armonía sutil entre el mundo civilizado y el salvaje.