Pablo Picasso Period of creation: 1943-1961 (Рtude) – 1952 La guerre et La paix
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A la izquierda, una figura masculina, desnuda hasta la cintura, sostiene un escudo circular y empuña una lanza. Su postura es rígida, casi monumental, contrastando con el dinamismo que se despliega en el centro de la obra. La paleta de colores aquí es fría, dominada por azules y verdes que sugieren una atmósfera distante o incluso melancólica.
El núcleo central del cuadro está saturado de figuras oscuras, siluetas que parecen emerger de la penumbra. Se intuyen acciones violentas: uno de los personajes parece portar un objeto contundente sobre su hombro, mientras otro empuña una espada con gesto amenazante. Un vehículo rudimentario, posiblemente una carreta o carro, avanza hacia el centro, cargado con lo que parecen ser figuras humanas y objetos indefinidos. La disposición caótica de estas figuras transmite una impresión de desorden y caos.
A la derecha, la escena se difumina aún más, con formas abstractas que recuerdan a árboles o estructuras arquitectónicas en ruinas. Una figura femenina, parcialmente oculta bajo un manto, parece observar la escena desde la distancia. La paleta de colores aquí es más cálida, con tonos rojizos y amarillentos que podrían simbolizar el sufrimiento o la esperanza.
La composición general sugiere una reflexión sobre la guerra y sus consecuencias. No se trata de una representación literal del conflicto, sino más bien de una exploración simbólica de sus efectos devastadores en la humanidad. La yuxtaposición de figuras heroicas con escenas de violencia y destrucción apunta a una crítica implícita de la glorificación de la guerra. La presencia de elementos cotidianos, como el vehículo o la figura femenina observadora, sugiere que incluso en medio del caos, la vida continúa, aunque marcada por el trauma y la pérdida. La fragmentación de las figuras y la distorsión de la perspectiva contribuyen a crear una atmósfera onírica y perturbadora, invitando al espectador a cuestionar la naturaleza de la realidad y la condición humana. La ausencia de un punto focal claro obliga al ojo a vagar por toda la superficie del lienzo, intensificando la sensación de desorientación y angustia.