Giovanni Bellini – Madonna degli alberetti
Ubicación: Gallery of Accademia, Venice (Gallerie dell’Accademia).
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El niño, desnudo parcialmente, se aferra a su madre con un gesto de confianza y dependencia. Su anatomía es representada con detalle, evidenciando una preocupación por el realismo en la representación del cuerpo infantil. La piel adquiere una tonalidad rosada, contrastando con el azul profundo del manto materno.
El fondo presenta una disposición inusual. Un amplio espacio verde, casi plano, ocupa gran parte de la superficie, interrumpido por un grupo de árboles estilizados que se elevan verticalmente a lo largo del borde izquierdo. Estos árboles, con sus formas alargadas y repetitivas, crean un efecto decorativo que distrae ligeramente de la figura central, pero también contribuye a una sensación de profundidad. La zona derecha del fondo sugiere un paisaje difuso, pintado con pinceladas más sueltas y colores suaves, insinuando una extensión indefinida.
El uso del color es notable. El azul, asociado tradicionalmente a la Virgen María, domina la composición, transmitiendo una sensación de solemnidad y divinidad. El verde del fondo aporta un elemento de serenidad y naturalidad, mientras que los toques de rojo en el forro interior del manto introducen un contraste sutil pero significativo.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas como la maternidad, la protección y la contemplación. La mirada descendente de la mujer sugiere una reflexión sobre su papel maternal y quizás también sobre las responsabilidades que conlleva. El niño, en su inocencia y vulnerabilidad, representa la fragilidad de la vida y la necesidad de cuidado y protección. La composición, con su fondo inusual y sus elementos decorativos, podría interpretarse como una representación simbólica del mundo terrenal contrastado con el reino celestial, o quizás como un intento de trascender la realidad inmediata a través de la belleza formal. La quietud general de la escena invita a la meditación y a la contemplación silenciosa.