Rijksmuseum: part 3 – Lelie, Adriaan de -- De koekenbakster, 1790-1810
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La mujer, vestida con ropas sencillas pero limpias, irradia una sensación de calma y autoridad. Su rostro, marcado por la edad, revela una vida dedicada al trabajo y a las responsabilidades familiares. Sostiene un cucharón en su mano, posiblemente esperando que el hombre termine de comer o preparándose para servir a los demás. La manta que cubre sus piernas sugiere un ambiente frío, pero también transmite una sensación de confort y protección.
El hombre, con un sombrero de ala ancha cubriendo parcialmente su rostro, parece estar absorto en su comida. Su postura es ligeramente encorvada, lo que podría indicar cansancio o preocupación. La presencia del hogar, con sus ollas y utensilios colgando sobre él, enfatiza la importancia del sustento y el trabajo manual en esta familia.
La joven, de pie junto a la mesa, se presenta como una figura activa y diligente. Su atuendo, aunque humilde, sugiere un cierto cuidado personal. La forma en que sirve la comida con atención podría interpretarse como un símbolo de hospitalidad o de respeto hacia los mayores. En el fondo, se vislumbra otra joven, quizás una hija o pariente, observando la escena desde cierta distancia.
El espacio interior está meticulosamente detallado: las paredes revestidas de madera, los objetos colgados, la cesta llena de cebollas en primer plano... Todo contribuye a crear una atmósfera de realismo y autenticidad. La luz que entra por la ventana ilumina con claridad las figuras y los objetos, acentuando sus texturas y volúmenes.
Más allá de la representación literal de una escena doméstica, esta pintura parece sugerir reflexiones sobre el paso del tiempo, la importancia de la familia y el valor del trabajo honesto. La serenidad en el rostro de la mujer mayor contrasta con la aparente preocupación del hombre, creando una tensión sutil que invita a la contemplación. La disposición de los personajes y la iluminación contribuyen a un ambiente de intimidad y familiaridad, como si el espectador fuera testigo de un momento privado y significativo en la vida de esta familia. La cesta de cebollas, con su abundancia y textura, añade una nota de prosperidad y sustento al conjunto.