Kurt G Blüchel – PO hidtc 42
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La composición está organizada en torno a un grupo de figuras ecuestres y pedestres involucradas en la persecución de un ciervo. Varios hombres, ataviados con indumentaria rica y variada – cascos elaborados, capas adornadas, colores vibrantes como el rojo y el azul – cabalgan a caballo, mientras que otro personaje, presumiblemente una mujer por su atuendo más elaborado y la posición central que ocupa, avanza a pie. Un perro de caza, con expresión intensa, se lanza hacia el ciervo, cuya postura refleja un estado de alerta y temor. Un segundo perro blanco corre paralelo a la acción.
La escena no es simplemente una representación literal de una cacería; más bien, parece transmitir una serie de subtextos relacionados con el poder, el estatus social y la relación entre el hombre y la naturaleza. La presencia del castillo en el fondo refuerza la idea de un señor feudal que ejerce su autoridad sobre sus tierras y sus súbditos. La cacería misma se convierte así en una demostración visual de ese dominio, una exhibición de control sobre los recursos naturales y la vida silvestre.
El detalle con que se representan las vestimentas y el armamento sugiere un interés por la ostentación y la nobleza. La mujer a pie, ubicada estratégicamente en el centro de la composición, podría simbolizar la gracia cortesana o incluso una figura alegórica asociada con la fertilidad o la abundancia. La disposición de los caballos y las figuras, así como la dirección del movimiento (hacia la derecha), crean un sentido de dinamismo y anticipación.
En resumen, esta pintura no es solo una ilustración de una actividad recreativa; es una ventana a una sociedad jerárquica donde el poder se manifiesta en la posesión de tierras, la exhibición de riqueza y la capacidad de controlar el entorno natural. La meticulosidad del dibujo y la elegancia de los detalles sugieren un propósito más allá de lo puramente decorativo: la perpetuación de un ideal de nobleza y dominio.