Gustave Dore – img175
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En primer plano, un cuerpo yacente, aparentemente inerte, se extiende sobre una superficie rocosa irregular. Su posición sugiere vulnerabilidad y derrota; la desnudez acentúa esta fragilidad, despojándolo de cualquier protección o identidad social. La luz que incide sobre su figura es tenue y difusa, contribuyendo a la atmósfera de desesperación.
En segundo plano, un hombre musculoso se aferra a unas rocas para escalar una pendiente pronunciada. Su postura refleja esfuerzo y determinación, aunque también revela una cierta angustia en su rostro. El gesto de sus manos, fuertemente marcadas por el grabado, denota una lucha contra la gravedad y las adversidades del entorno. La iluminación que lo baña es más intensa, sugiriendo un posible escape o una búsqueda desesperada.
El paisaje circundante refuerza la sensación de opresión y peligro. La vegetación se presenta densa y retorcida, con ramas que parecen extenderse como garras amenazantes. El cielo, iluminado por un resplandor luminoso que recuerda a un rayo, añade una dimensión sobrenatural a la escena, insinuando fuerzas cósmicas o divinas en juego.
La ausencia de color intensifica el dramatismo y permite al espectador concentrarse en las texturas y los volúmenes creados mediante el claroscuro. La técnica del grabado, con sus líneas finas y precisas, contribuye a la sensación de realismo y detalle, acentuando la crudeza de la situación representada.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas como la caída, la pérdida, la redención o la lucha contra el destino. El contraste entre las dos figuras sugiere una dualidad fundamental: la fragilidad humana frente a la fuerza vital, la derrota ante la perseverancia, la desesperación frente a la esperanza. La naturaleza salvaje y hostil actúa como un espejo de los conflictos internos que atormentan a los personajes, simbolizando quizás el peso del pecado o las consecuencias de una transgresión. El resplandor en el cielo podría interpretarse como una promesa de salvación o, por el contrario, como un juicio divino inminente.