Gustave Dore – img173
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El primer plano presenta a un grupo heterogéneo de personas, vestidas con ropas toscas y desaliñadas. Sus posturas sugieren desesperación, sumisión o quizás temor. Se agolpan en un espacio confinado, delimitado por una irregularidad del terreno que se asemeja a una formación rocosa o una estructura arquitectónica ruinosa. La densidad de las figuras contribuye a la sensación de angustia y encierro. Los rostros son difíciles de discernir con precisión debido al tratamiento gráfico, pero se percibe un sentimiento generalizado de sufrimiento.
En contraste con el primer plano, la zona superior muestra una figura montada sobre un caballo, ubicada en una posición dominante. La postura del jinete es erguida y segura, transmitiendo autoridad e independencia. El caballo, igualmente representado con vigor, parece observar a la multitud desde lo alto. Esta separación física entre las dos zonas establece una clara jerarquía social o simbólica.
La técnica de grabado utilizada, con sus líneas densas y cruzadas, genera un efecto visual que recuerda a la xilografía o al aguafuerte. Este estilo refuerza el carácter sombrío y melancólico de la escena. La luz parece provenir de una fuente externa, iluminando selectivamente la figura ecuestre y dejando al resto del grupo en una penumbra amenazante.
Subtextualmente, la obra podría interpretarse como una alegoría sobre la opresión social, la desigualdad o el sufrimiento humano. El contraste entre la multitud sumisa y la figura dominante sugiere una crítica a las estructuras de poder y a la injusticia. La posición elevada del jinete simboliza su superioridad, mientras que la postura encorvada de los demás representa su vulnerabilidad. La atmósfera general evoca un sentimiento de desesperanza y resignación, pero también podría interpretarse como una llamada a la rebelión o al cambio social. El paisaje rocoso y desolado contribuye a la sensación de aislamiento y abandono.