Ernst Ludwig Kirchner – #37770
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La modelo se inclina ligeramente hacia adelante, su cuerpo delineado con pinceladas gruesas y colores cálidos – amarillos, ocres y tonos rosados – que le confieren una apariencia casi luminiscente. Su rostro, aunque estilizado, transmite una mirada intensa y directa al espectador. Una banda de color rojo oscuro envuelve su cabello, contrastando con la palidez de su piel y añadiendo un elemento de dramatismo a la escena.
El objeto que sostiene es un abanico decorado con motivos florales en colores vibrantes: azules, rojos y amarillos. Este abanico no parece servir para refrescar, sino más bien como una extensión del cuerpo de la mujer, un accesorio que enfatiza su sensualidad y su presencia escénica. La forma del abanico, con sus líneas curvas y dinámicas, contrasta con las líneas rectas y angulares que definen el resto de la composición.
El fondo es casi completamente negro, lo que concentra la atención en la figura central y acentúa su aislamiento. Una franja blanca vertical se eleva desde la base roja del suelo, creando una sensación de movimiento ascendente y contribuyendo a la tensión visual general. El suelo rojo, plano y uniforme, actúa como un pedestal para la modelo, elevándola sobre el vacío oscuro que la rodea.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas relacionados con la feminidad, la sensualidad y la representación del cuerpo humano. La postura de la mujer sugiere una actitud desafiante y a la vez vulnerable. El abanico podría interpretarse como un símbolo de coquetería o incluso de poder femenino. La ausencia de contexto narrativo específico permite múltiples lecturas, invitando al espectador a proyectar sus propias interpretaciones sobre la escena. La intensidad cromática y la expresividad de las líneas sugieren una búsqueda de emociones más allá de la mera representación visual. Se intuye una inquietud subyacente, un anhelo que se manifiesta en la tensión entre la figura y el espacio que la contiene.