Edward Henry Potthast – in central park c1915
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La composición está dividida en dos zonas bien diferenciadas. En la parte inferior, una extensión de césped ocupa gran parte del espacio, donde un grupo de figuras humanas interactúa. Niños juegan despreocupadamente, mientras que adultos, vestidos con ropas de principios del siglo XX, parecen conversar o simplemente disfrutar del entorno. La luz incide sobre ellos, creando sombras sutiles y resaltando la textura de sus atuendos.
En el fondo, se levanta una arquitectura imponente: un conjunto de edificios de varios pisos, caracterizados por su solidez y verticalidad. La paleta cromática utilizada para estos edificios es más apagada que los tonos vibrantes del césped y la vegetación, lo que contribuye a crear una sensación de distancia y monumentalidad. La luz azulada del cielo se refleja en las fachadas, suavizando sus contornos y aportando una atmósfera serena al conjunto.
La pintura sugiere un contraste entre la naturaleza y el progreso urbano. El parque, con su exuberante vegetación, representa un refugio de tranquilidad en medio de la ciudad en expansión. La presencia de los niños jugando evoca la inocencia y la vitalidad, mientras que la arquitectura imponente simboliza el poder económico y social de la época.
Se intuye una cierta melancolía subyacente a la escena. La disposición de las figuras humanas, algunas aisladas en sus propios pensamientos, podría interpretarse como un reflejo de la soledad inherente a la vida urbana moderna. La luz tenue y los colores apagados contribuyen a esta atmósfera contemplativa. El artista parece interesado no solo en representar una vista del parque, sino también en explorar la relación entre el individuo y su entorno en una sociedad en constante transformación. La pintura invita a la reflexión sobre el impacto de la urbanización en la vida cotidiana y sobre la búsqueda de espacios de conexión con la naturaleza en un mundo cada vez más industrializado.