Paul Louis Delance – The Construction of the Eiffel Tower, January 1889
Ubicación: Museums of Paris (Musées de la Ville de Paris), Paris.
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El autor ha situado la escena junto a un cuerpo de agua considerable, presumiblemente el Sena, que refleja tenuemente la luz del cielo nublado. Un barco de vapor emite volutas de humo, añadiendo una capa de dinamismo y actividad industrial al entorno. A lo largo del río, se distinguen puentes y edificios, delineados con pinceladas rápidas y expresivas que sugieren un ambiente bullicioso y en constante cambio.
La paleta cromática es predominantemente terrosa: ocres, grises y marrones que evocan la atmósfera polvorienta de una obra en construcción. La luz, difusa y uniforme, contribuye a crear una sensación de realismo y objetividad. No obstante, el tratamiento impresionista de las pinceladas confiere a la escena una cualidad etérea y transitoria.
Más allá de la mera representación documental, esta pintura parece explorar temas relacionados con el progreso tecnológico, la modernización urbana y la relación entre el hombre y su entorno construido. La torre, símbolo de innovación y audacia, se alza como un faro en medio del paisaje urbano, proyectando una sombra sobre las estructuras más tradicionales que la rodean.
El subtexto reside quizás en la tensión entre lo antiguo y lo nuevo, entre la tradición y la vanguardia. El artista parece contemplar con interés el proceso de transformación urbana, capturando no solo la apariencia física de la construcción, sino también su significado cultural e histórico. La imagen invita a reflexionar sobre el impacto del progreso en la sociedad y sobre la naturaleza efímera de las obras humanas frente al paso del tiempo. Se percibe una cierta melancolía implícita, un reconocimiento de que incluso los monumentos más grandiosos son producto de un momento específico y están sujetos a la decadencia.