Part 3 Prado Museum – Anguissola, Sofonisba (Atribuido a) -- Isabel de Valois sosteniendo un retrato de Felipe II
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La iluminación es teatral, concentrándose sobre la figura para resaltar los detalles de su vestimenta y su rostro. El fondo se presenta oscuro y difuso, casi ausente, lo que contribuye a aislar a la retratada y a enfatizar su presencia. A la izquierda, una columna marmórea parcialmente visible introduce un elemento arquitectónico que sugiere nobleza y poder. En sus manos sostiene un pequeño retrato, presumiblemente de otra persona, aunque el rostro se encuentra oculto en la penumbra.
La expresión de la mujer es serena, casi melancólica. No hay una sonrisa abierta; más bien, se percibe una quietud contenida que sugiere introspección y dignidad. La postura es rígida, acorde con las convenciones del retrato cortesano de la época, pero también transmite una sensación de fortaleza interior.
El subtexto de esta pintura gira en torno a la representación del poder femenino dentro de un contexto dinástico. El vestido lujoso no solo denota riqueza y estatus social, sino que también funciona como un símbolo visual de su posición política. La presencia del retrato que sostiene es particularmente significativa; podría interpretarse como una declaración de lealtad, un recordatorio de lazos familiares o incluso una alusión a la continuidad dinástica. El gesto de sostener el retrato, en lugar de mostrarlo abiertamente, añade una capa de misterio y complejidad a la imagen. La ausencia de una sonrisa, lejos de restar atractivo, contribuye a crear una atmósfera de solemnidad y gravedad que refuerza la impresión de una mujer consciente de su papel y responsabilidad. El uso del terciopelo negro, un tejido asociado con la realeza y el luto, podría sugerir una conciencia de las responsabilidades inherentes a su posición. En definitiva, se trata de una imagen que trasciende la mera representación física para ofrecer una visión sutil pero poderosa de una mujer en el centro del poder político.