Part 3 Prado Museum – Romero y López, José María -- Enrique, Concepción y Salud Santaló
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La niña de la izquierda, vestida con un vestido azul celeste adornado con volantes, se presenta con una expresión serena y directa al espectador. Su postura es erguida, transmitiendo una sensación de dignidad y compostura propia de su estatus social. A su lado, el niño central, ataviado con un delicado vestido rosa y sosteniendo una muñeca de porcelana, exhibe una mirada más introspectiva, casi melancólica. La presencia de la muñeca introduce un elemento de fragilidad e infancia protegida. El tercer niño, a la derecha, vestido con un traje oscuro y acompañado por un pequeño perro blanco, irradia una actitud más despreocupada y juguetona; el animal parece ser parte integral de su mundo.
El fondo del cuadro está cuidadosamente construido para sugerir profundidad y opulencia. Se aprecia una ventana cubierta por cortinas pesadas que dejan entrever un paisaje brumoso, posiblemente un jardín o parque. El mobiliario es elegante: una mesa con flores, sillas ornamentadas y espejos que multiplican la luz y el espacio. La iluminación, suave y difusa, contribuye a crear una atmósfera de calidez y confort.
Más allá de la mera representación de una familia, esta pintura parece explorar temas relacionados con la infancia, la clase social y los roles de género en la época. Los vestidos elaborados y la posesión de objetos valiosos (la muñeca, el perro) son indicadores claros del estatus económico de la familia retratada. La disposición de los niños sugiere una jerarquía sutil: la niña a la izquierda parece ocupar un lugar de mayor importancia, posiblemente debido a su edad o género.
El formato ovalado, común en los retratos de época, refuerza la idea de que se trata de una obra destinada a ser contemplada con detenimiento y apreciación individual. La composición general transmite una sensación de estabilidad y armonía, pero también insinúa una cierta distancia emocional entre los personajes y el espectador. Se intuye un mundo privado, protegido del escrutinio público, donde la infancia es cultivada y preservada como un tesoro preciado.