Part 3 Prado Museum – Murillo, Bartolomé Esteban -- El hijo pródigo recoge su legítima
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Un hombre joven, vestido con ropas de viaje algo desgastadas, recibe de manos de un anciano una bolsa que contiene monedas. Su postura es expectante, casi sumisa; su mirada se dirige hacia el anciano, buscando quizás aprobación o confirmación. El gesto del anciano, con la mano extendida y los dedos ligeramente curvados, denota una mezcla de benevolencia y cautela. No hay alegría desbordada en su rostro, sino más bien una resignación serena ante la situación.
A ambos lados de ellos se encuentran dos mujeres. Una, vestida con un atuendo rojo intenso, observa la escena con una expresión que oscila entre la curiosidad y la preocupación. Su posición ligeramente alejada sugiere una distancia emocional respecto a los acontecimientos centrales. La otra mujer, situada más cerca del joven, parece ofrecerle algún tipo de apoyo o consuelo, aunque su rostro permanece en sombra, impidiendo discernir sus sentimientos con claridad.
La atmósfera general es de melancolía y contención. Los colores son terrosos y apagados, dominando los tonos marrones, ocres y rojizos que contribuyen a crear una sensación de opresión y pesimismo. La luz, aunque presente, no ilumina completamente la escena; deja rincones en penumbra, sugiriendo secretos o conflictos ocultos.
El autor parece interesado en explorar temas como el arrepentimiento, la redención y la reconciliación familiar. El acto de entregar la bolsa de monedas puede interpretarse como un símbolo de perdón y una oportunidad para comenzar de nuevo. Sin embargo, la falta de euforia palpable en los personajes sugiere que el camino hacia la reintegración no será fácil ni exento de obstáculos. La composición, con sus figuras agrupadas pero distantes, refuerza esta idea de tensión emocional latente. Se intuye un pasado turbulento y una incertidumbre sobre el futuro. El espacio limitado del interior contrasta con la apertura sugerida por la ventana iluminada, simbolizando quizás la posibilidad de una nueva vida más allá de las limitaciones impuestas por el arrepentimiento.