Part 3 Prado Museum – Velázquez, Diego Rodríguez de Silva y -- El bufón Calabacillas, llamado erróneamente Bobo de Coria
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Сразу вспоминается старый советский фильм "Дон Кихот". В нём шут говорит: "Есть шутки-желудки, есть намёки на пороки, есть дерзости насчёт женской мерзости! "
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El hombre viste un atuendo peculiar: un chaleco oscuro con elaborados detalles en el cuello, pantalones ajustados y botas de cuero. La vestimenta, aunque aparentemente sencilla, denota cierto cuidado en los detalles, lo cual contrasta con su posición informal y el entorno austero que le rodea. La presencia de objetos dispares a sus pies – una calabaza, un recipiente metálico pulido, una manta arrugada y una copa de vidrio con líquido – introduce una nota de ambigüedad e incluso de humor. Estos elementos parecen carecer de una conexión lógica entre sí, contribuyendo a la atmósfera enigmática que impregna la escena.
La mirada del retratado es directa y ligeramente burlona, como si estuviera consciente de su propia condición de objeto de observación. Esta actitud desafiante invita a la reflexión sobre el papel del bufón o del payaso en la corte, un individuo que, aunque destinado al entretenimiento, posee una inteligencia aguda y una capacidad para observar las contradicciones del poder.
El uso magistral de la luz y la sombra crea una atmósfera teatral, casi cinematográfica. La ausencia de un fondo definido intensifica el enfoque en la figura central, aislándola en su propio mundo. La composición, con su disposición asimétrica y sus contrastes cromáticos, sugiere una complejidad subyacente que va más allá de la mera representación de un retrato. Se intuye una crítica sutil a las convenciones sociales y a la artificialidad de la vida cortesana, expresada a través de la figura aparentemente trivial del bufón. La pintura invita a considerar el valor del individuo marginal, aquel que se encuentra al margen de las normas establecidas pero que posee una visión particular sobre el mundo.