Part 3 Prado Museum – Rosales Gallinas, Eduardo -- La muerte de Lucrecia
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El foco principal recae sobre una mujer sentada en lo que parece ser un sillón o banco, con la cabeza inclinada hacia adelante y la mano extendida como buscando apoyo. Su postura denota desesperación y agotamiento. Un hombre mayor, presumiblemente de posición elevada por su vestimenta y porte, se inclina sobre ella, con una expresión de angustia marcada en el rostro. Sus manos parecen intentar contenerla o consolarla, aunque la proximidad sugiere también una posible implicación en lo que está sucediendo. A su alrededor, otros personajes reaccionan a la situación: uno parece cubrirse el rostro con las manos en un gesto de horror o impotencia, mientras que otro, situado a la derecha, levanta un objeto –posiblemente un arma– hacia arriba, como si estuviera gritando o denunciando algo.
La composición es dinámica y tensa. Las figuras no están estáticas; sus gestos y expresiones sugieren movimiento y conflicto. La disposición de los personajes crea una sensación de claustrofobia y desesperación, atrapándolos en este momento fatal. El uso del color es sobrio, dominado por tonos terrosos y grises que refuerzan la atmósfera sombría y melancólica.
Subyacentemente, se percibe un tema de honor, traición y pérdida. La escena evoca una narrativa de sufrimiento y venganza, donde la inocencia se ve comprometida y el destino trágico es inevitable. La presencia de la estatua al fondo, posiblemente una representación de una divinidad o figura mitológica, añade una dimensión simbólica a la obra, sugiriendo un juicio divino o una fatalidad predeterminada. La vestimenta de los personajes, con sus túnicas y sandalias, sitúa la escena en un contexto histórico específico, aunque el dramatismo universal del tema trasciende cualquier época particular. La pintura invita a la reflexión sobre la fragilidad humana, las consecuencias de la ambición y la inevitabilidad del sufrimiento.