Giotto di Bondone – Polyptych
Ubicación: National Art Gallery (Pinacoteca nazionale Bologna), Bologna.
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El panel central acapara la atención con la representación de una figura femenina, presumiblemente una Virgen María, que sostiene en su regazo un niño pequeño. La postura es hierática y contemplativa; sus manos se extienden ligeramente hacia el espectador, ofreciendo una sensación de protección maternal. El azul intenso de su manto contrasta con el rojo del revestimiento que cubre la base del trono, creando un punto focal visual.
A ambos lados de la Virgen, cuatro figuras masculinas, identificables como santos o profetas, se disponen en actitudes de recogimiento y reverencia. Sus ropajes, aunque también dorados, exhiben una paleta más amplia de colores – amarillos, rosas, naranjas – que contribuyen a la diversidad visual del conjunto. Se observa un cuidado especial en el modelado de los rostros, donde se intenta transmitir serenidad y sabiduría.
La banda inferior presenta una serie de pequeños círculos, cada uno albergando el retrato de una figura con expresión solemne. Estos retratos, probablemente de donantes o miembros prominentes de la comunidad que encargó la obra, añaden un elemento de personalización y conexión entre el mundo terrenal y lo divino.
La arquitectura del marco, con sus arcos apuntados y ornamentación elaborada, refuerza la sensación de grandiosidad y trascendencia. El dorado no solo sirve como elemento decorativo sino también como símbolo de divinidad y pureza.
En cuanto a los subtextos, se percibe una clara intención didáctica: la obra busca instruir al espectador sobre la fe cristiana, presentando figuras clave del panteón religioso en un contexto de veneración y devoción. La disposición simétrica y el uso de colores ricos sugieren una búsqueda de armonía y equilibrio, valores centrales en la cosmovisión medieval. La inclusión de los retratos individuales apunta a una función de intercesión: se busca que estas figuras terrenales sirvan como mediadoras entre el espectador y lo sagrado. La obra, en su conjunto, es un testimonio del poder de la fe y la importancia del arte religioso en la sociedad de su tiempo.