Giotto di Bondone – 48 The Seven Vices: Envy
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El hombre, vestido con una túnica blanca que contrasta con el fondo oscuro, parece estar en un estado de sufrimiento o contemplación amarga. Su rostro, marcado por arrugas profundas y una expresión sombría, sugiere una carga interna considerable. Una serpiente grotesca emerge de su cabeza, enrollándose alrededor de su cuello y cubriendo uno de sus ojos; este detalle simbólico es particularmente perturbador y alude a la ceguera moral o espiritual que acompaña a la condición humana retratada. La mano extendida, apuntando hacia abajo, parece señalar algo incomprensible o una fuente de tormento.
La base sobre la que se encuentra el hombre está compuesta por llamas intensas, un elemento visual recurrente en representaciones del infierno o del castigo divino. Estas llamas no solo sugieren un ambiente de fuego y dolor, sino también una purificación forzada o una condena eterna. El color rojo intenso de las llamas contrasta fuertemente con la palidez de la túnica, creando una tensión visual que acentúa el dramatismo de la escena.
La inscripción en latín sobre el marco (Invidia) proporciona un contexto interpretativo crucial. La pintura no busca simplemente representar a un individuo, sino personificar la envidia como una fuerza destructiva y corrosiva. El gesto del hombre, su expresión facial y los elementos simbólicos (la serpiente, las llamas) convergen para transmitir la naturaleza insidiosa de este vicio capital: una obsesión enfermiza con lo ajeno que conduce a la desdicha personal y al aislamiento.
El marco arquitectónico, con sus detalles marmóreos y su diseño formal, sugiere un contexto de orden y estructura, en marcado contraste con el caos emocional y espiritual representado dentro del mismo. Esta yuxtaposición podría interpretarse como una crítica a las convenciones sociales o religiosas que no logran erradicar la envidia, permitiendo que florezca incluso en los entornos más civilizados. La pintura invita a la reflexión sobre la naturaleza humana, sus debilidades y las consecuencias de ceder ante pasiones destructivas.