Giotto di Bondone – Entombment
Ubicación: Private Collection
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En primer plano, la figura central, tendida sobre la losa, exhibe una expresión serena, casi apacible, que contrasta con el dramatismo inherente a la situación representada. Alrededor del cuerpo, se agrupan varias figuras humanas, identificables como personajes de relevancia dentro del contexto narrativo. Algunas de ellas muestran signos evidentes de dolor y desconsuelo: gestos de lamento, cabezas inclinadas, manos apretadas. Otras parecen contemplar la escena con una expresión más contenida, marcada por la resignación o la tristeza silenciosa.
La iluminación es uniforme y dorada, característica del estilo artístico al que pertenece esta obra. Esta luz no busca modelar las figuras de manera realista, sino resaltar su carácter simbólico y espiritual. Los halos luminosos que rodean las cabezas de los personajes refuerzan su condición de seres divinos o investidos de una gracia especial.
En la parte superior de la composición, tres ángeles alados flotan en el espacio, observando la escena desde una perspectiva trascendente. Su presencia sugiere una conexión entre el mundo terrenal y el reino celestial, insinuando la esperanza de redención y vida eterna.
La disposición de los personajes y su interacción sugieren un momento de profundo duelo y despedida. La composición, aunque estática en apariencia, transmite una intensa carga emocional. El uso del color es deliberado: los tonos terrosos dominan el paisaje, mientras que los ropajes de las figuras presentan una paleta más rica y variada, acentuando su individualidad y jerarquía dentro de la escena.
Subyacentemente, esta pintura parece explorar temas universales como la muerte, el sufrimiento, la fe y la esperanza. La serenidad del cuerpo central contrasta con la angustia visible en los rostros de quienes le rodean, sugiriendo una aceptación trascendental del destino humano. La presencia angelical refuerza la idea de que, más allá del dolor y la pérdida, existe un consuelo divino y una promesa de resurrección. La sencillez formal y el simbolismo contenido invitan a la contemplación silenciosa y a la reflexión sobre los misterios de la existencia.