France – #53710
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El elemento focal es, sin duda, el conjunto escultórico situado en lo alto del pedestal. Un querubín emerge desde su interior, sosteniendo una cornucopia rebosante de frutos, un símbolo recurrente de abundancia y prosperidad. A su alrededor, otros ángeles participan en actividades que parecen estar relacionadas con la música y las artes. Uno de ellos sopla una flauta, mientras que otro, situado a la derecha, sostiene un pincel y parece estar trabajando sobre una superficie circular que podría interpretarse como una paleta o incluso un disco solar. La disposición de estos personajes sugiere una atmósfera de juego creativo y armonía.
El uso del color es notable. Predominan los tonos cálidos – dorados, ocres y rojos – que contribuyen a crear una sensación de luminosidad y alegría. La piel de los querubines se presenta con una delicadeza particular, resaltada por las túnicas rojas que visten algunos de ellos. La luz, aunque difusa, parece emanar del centro de la composición, iluminando las figuras principales y atrayendo la atención del espectador hacia el núcleo narrativo.
En cuanto a los subtextos, se intuye una alegoría sobre la inspiración artística y la fertilidad creativa. La cornucopia, el pincel, la flauta… todos estos elementos apuntan a un universo donde las artes florecen bajo la égida de lo divino. La presencia de los querubines, mensajeros celestiales, refuerza esta idea de una fuente inagotable de inspiración que nutre el talento humano. La disposición del grupo sugiere también una jerarquía: el ángel en la cornucopia parece presidir la escena, mientras que los demás participan en un ritual creativo bajo su supervisión. El pergamino extendido en primer plano, con caracteres ilegibles, podría simbolizar el conocimiento o la escritura, elementos esenciales para la expresión artística. En definitiva, la pintura evoca una visión idealizada de la creatividad y la belleza, donde lo terrenal se fusiona con lo celestial.