Leon Bakst – the sleeping beauty design for scene iv (the-awakening) 1921
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El espacio que ocupa está dominado por una opulenta cortina roja, ricamente decorada con motivos dorados, que se despliega en amplias volutas y crea una sensación de grandiosidad y misterio. Detrás de esta cortina, vislumbramos una estancia palaciega, iluminada por una luz tenue y difusa que resalta la arquitectura columnaria y la presencia de figuras humanas apenas esbozadas en la penumbra. Estas figuras parecen observadoras silenciosas del evento principal, contribuyendo a la atmósfera de solemnidad y expectación.
Sin embargo, el elemento más llamativo es, sin duda, la imponente figura de un ave rapaz – posiblemente un águila o fénix – que se alza sobre la escena. El ave está representada con una envergadura considerable, sus plumas negras contrastando fuertemente con los tonos cálidos del resto de la composición. Su posición, ligeramente inclinada hacia adelante, sugiere una actitud vigilante y protectora. En el suelo, a los pies del ave, se encuentra un cuerpo inerte, vestido con ropas reales, que podría simbolizar la muerte o el sueño profundo del protagonista masculino.
La paleta cromática es rica en rojos, dorados y ocres, evocando una sensación de lujo, poder y dramatismo. La luz juega un papel crucial, creando contrastes marcados entre las zonas iluminadas y las sombras, lo que intensifica la atmósfera misteriosa y simbólica.
En cuanto a los subtextos, se intuyen varias interpretaciones posibles. El ave podría representar una fuerza sobrenatural o divina, encargada de velar por el destino del protagonista femenino. La cortina roja, con sus intrincados adornos, simboliza las barreras que deben superarse para alcanzar la verdad o la liberación. La figura dormida en el suelo sugiere un estado de suspensión temporal, un limbo entre la vida y la muerte, o quizás una representación simbólica de la espera y la esperanza. La joven, por su parte, parece ser la clave para romper este hechizo, la portadora de la promesa de despertar y renovación. El diseño, en su conjunto, transmite una sensación de tensión dramática y anticipación, invitando al espectador a reflexionar sobre los temas del destino, el sacrificio y la redención.