Jose Correa – #29321
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La figura femenina, desnuda y de piel cobriza, se erige como elemento primordial. Su postura es firme, pero su expresión permanece ambigua, difícil de interpretar con certeza. El cabello, voluminoso y de color ocre, recuerda a un halo luminoso, otorgándole una cualidad casi divina o mítica. En sus manos sostiene un arco, símbolo tradicional de la caza, el poder y la protección. No obstante, la ausencia de flecha sugiere una potencial inacción, una fuerza contenida o latente.
La integración de la figura con los árboles es particularmente significativa. La piel de la mujer se difumina en las texturas del tronco, como si fuera parte integral del bosque, una manifestación viva de la naturaleza misma. Esta simbiosis borra los límites entre lo humano y lo natural, sugiriendo una conexión profunda e ineludible.
El paisaje que se extiende al fondo, con sus árboles dispersos y su horizonte difuso, evoca un sentido de vastedad y misterio. La paleta cromática, dominada por tonos ocres, dorados y marrones, refuerza la impresión de calidez y conexión con la tierra.
En cuanto a los subtextos, la obra parece explorar temas como la feminidad primordial, la relación entre el ser humano y la naturaleza, y la búsqueda de un equilibrio interior. La figura femenina podría interpretarse como una representación arquetípica de la Madre Tierra o una encarnación del espíritu femenino en su estado más puro e instintivo. El arco, aunque símbolo de poder, también puede aludir a la necesidad de autocontrol y a la responsabilidad que conlleva el ejercicio del poder. En definitiva, la pintura invita a la reflexión sobre nuestra conexión con el mundo natural y sobre las fuerzas internas que nos definen.